Los Güeros de Boturini no solo son conocidos por su comida; también forman parte de la memoria gastronómica chilanga. Desde su apertura en 1972, la taquería se ha mantenido como un referente para quienes buscan tacos con sabor auténtico, servicio directo y ambiente de barrio.
El nombre Boturini también conecta con la historia cultural de la ciudad. Lorenzo Boturini Benaduci reunió una colección documental clave sobre los pueblos originarios de la Nueva España, conocida como la Colección Boturini, que inspiró estudios históricos de la América Septentrional.
Con los años, hemos visto evolucionar los gustos de la ciudad y seguimos respondiendo con una carta viva: tacos, alambres, tortas y especialidades para compartir. La misión sigue siendo la misma: cocinar con constancia, servir con orgullo y mantener la esencia que nos trajo hasta aquí.

